Vestida como el héroe de sus comics, aún con su capa atada al cuello, Valentina recibe una de las peores noticias que alguien podría recibir. Su padre ha tenido un accidente y ha muerto.
Unos segundos atrás Valentina admiraba el silencio y el poder de la tierra mientras jugaba con su amigo Pedro. Ahora, de su pantalón salía un líquido amarillento en respuesta a la noticia, y de su boca sólo salió un «Ya no quiero jugar».

Así comienza ‘Valentina o la serenidad’, el segundo largometraje de la directora Ángeles Cruz, en donde relata el camino de Valentina, una niña de nueve años, para comprender y aceptar la muerte de su padre.
El guion parte de una experiencia personal de Ángeles, pues nos contó que en 2020 vio acechando la posibilidad de perder a alguien, lo que le recordó la primera vez que sintió el dolor de la pérdida de un ser querido.
«Me recordó a ese primer dolor que me dio cuando perdí a mi padre a los 9 años. Volví a recordar esa primera punzada de miedo. Y me dije ‘no quiero volver a atravesar este camino del duelo’, me considero una persona muy débil en ese sentido.»

Sin embargo, como todo artista, la directora toma su miedo y decidió escribir sobre él desde la mirada de una niña para acompañar a otros menores que podrían estar pasando por lo mismo que ella vivió.
«Para mí ‘Valentina o la serenidad’ es eso, dar un abrazo a las personas que han tenido una pérdida y decir ‘podemos salir adelante’, ‘podemos alcanzar la serenidad’. Y comprender que el gozo por la vida es el más fuerte.»
‘Valentina o la serenidad’ llega a las salas de cine
La cinta fue nominada en los Premios Ariel en la categoría de Mejor guion original, Mejor coactuación femenina y Mejor revelación actoral, con ello Danae se convirtió en la primer niña de la comunidad mixteca en ser nominada en estos premios.
«Sentí mucha felicidad de verme en pantalla grande, ya vi la película tres veces. A Pedrito lo conocí en el set y nos hicimos amigos, no tanto, pero sí.» nos contó Danae en entrevista exclusiva para Der Mond Magazine.
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Además nos confesó que algo de la película fue más que actuación, pues aunque tomó clases de natación, fue un reto hacer las escenas en el agua. «Sí estuvieron difíciles porque no sabía nadar y tuve que ir a clases, aún así tenía miedo de ahogarme, y en una parte sí me estaba como ahogando. También mis clases de mixteco, aunque ya se me olvidó un poco, mi palabra favorita fue ‘vilu’, que significa gato.»
Myriam por su parte, quien también fue nominada por su actuación, nos compartió la felicidad que le da el estreno de ‘Valentina o la serenidad’ en la salas de cine de México, pues aunque el año pasado tuvo su estreno en el Festival de Cine de Morelia, toda la gira de promoción fue en más festivales de cine en el extranjero.
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«Estoy muy ilusionada de que conozcan ‘Valentina o la serenidad’ y se dejen abrazar y acompañar en este proceso de duelo conociendo una cultura tan valiosa y rica como lo es la cultura Mixteca, su música rituales, legua, paisajes, comida. Eso me emociona.» nos explicó Myriam.
La película está en la salas de cine comercial, la Cineteca Nacional y salas más pequeñas en distintas comunidades desde el 26 de septiembre gracias a la distribución de Piano.
«Llega a su público natural. Estoy muy contenta de cómo podemos conectar y compartir la película a partir de la idea que tenemos del acompañamiento para acomodar las pérdidas. Se siente como un abrazo con el público mexicano.» nos compartió la directora Ángeles.

Una mirada al duelo durante la infancia
Valentina, en negación con la idea de que su padre ha muerto, intenta buscarlo en todas partes, incluso en el río en donde su madre le ha dicho que se ha perdido.
«Cada que la mamá intenta explicarle lo que pasó con su papá, lo hace desde el amor, trata de decirlo de una manera menos dolorosa, pero esto confunde a Valentina, quien se toma las cosas e manera muy literal. Es importante hacer esta reflexión de cómo nos estamos comunicando con las infancias.»

Tanto la directora como el cast están de acuerdo con que en muchas culturas no existe un acercamiento real con las infancias cuando ocurre una pérdida en el núcleo familiar, pues se asume que no entienden lo que está pasando o que ya lo saben.
La muerte y la magia son parte de lo mismo
A pesar de que es un tema bastante complejo, en la cinta se refleja la particular manera que tenemos los mexicanos de ver la muerte.
«Pienso que hablo de la muerte desde la intimidad de descubrirnos con esta herida que nos atraviesa ante la pérdida. Esta cuestión de magia, de considerar que podemos invocar a la naturaleza, que podemos invocar al Rayo para que venga a salvarnos y cambiar el mundo, el poder hablar con el agua, etc, para mí todo eso habla de mi cultura.»
Y aunque Ángeles parte de una particular forma de ver la vida y la muerte, el dolor de una pérdida es algo con lo que todo el mundo tarde o temprano se puede identificar.
«Siempre, tengas la edad que tengas, cuando pierdes a alguien quisieras creer que le vas a volver a encontrar, que esa conexión que hubo no se va a perder nunca, que esos lugares que compartieron hablan más de su presencia que de su ausencia.»

El silencio para conectar
Además de todas las representaciones visuales de la riqueza de la cultura mixteca, ‘Valentina o la serenidad’ también transmite mucho con sus silencios, con los que nuestros personajes marcan barreras, pero también se comunican de maneras mucho más intimas.
«Desde el guion está muy bien estructurado. Para mí fue muy importante poder explorar la contención y los silencios que contrastan con las acciones de la madre. Ver una madre muy amorosa pese a lo que está viviendo.» explicó Myriam.

Mientras que por su parte, Ángeles compartió con nosotros que para ella el silencio es muy natural por el entorno en el que creció, contemplando la naturaleza en medio del bosque, pero también dentro de la cultura mixteca.
«Vengo de una cultura en donde muchas cosas se dicen así, sin palabras.»
En la cinta podemos apreciar el entorno de una comunidad que muy pocas veces podemos ver en pantalla grande, algo que definitivamente es un ganar para el cine, principalmente para el cine mexicano, pues le abrimos una puerta a las voces que tienen tanto que decir, pero tan poco reflector.






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